La vida está llena de casualidades. A veces, sin saber porque estás viendo una película de la que no sabías nada y resulta ser la mejor película que has visto nunca. O escuchas en la radio la mejor canción que has escuchado nunca y que acaba siendo el tema principal de la Banda Sonora de Tu Vida. Además ¿cómo has conocido a esa persona con la que quieres pasar el resto de tu vida?
Yo creo en las casualidades como una forma de avanzar y evolucionar.
Ingmar Bergman murió el 30 de Julio de 2.007. Esta noticia, que para mi habría pasado casi desapercibida, la escuché en varios medios de comunicación sin darle más importancia. Lo cierto es que no creo haber visto ninguna película de este director de cine, tampoco recuerdo haber escuchado ningún detalle especial de su vida, pero…
… aquí llegó la casualidad para mi: escuche un par de minutos en la radio sobre su vida. En dicho programa comentaban que Bergman no sólo fue un gran director, sino que fue ‘único creando ciertos tipos de ambientes de terror y misterio’. Esas pocas palabras despertaron en mí la inquietud de conocer la obra de Bergman.
Ahora, y gracias a las bibliotecas públicas y a Internet, voy a ver parte de la filmografía de este autor, y quizás dentro de un par de meses pueda decir que tuve suerte de escuchar por casualidad ese programa de radio sobre Bergman.
Sobre la suerte hablaré otro día.












