Hace poco tiempo el Ministerio de Medio Ambiente Británico saco a la luz un informe en el que decían que las bombillas de bajo consumo tenían algunos efectos perjudiciales sobre las personas.
Dicen que provocan migrañas, vértigos, eccemas. Y si se rompe alguna bombilla es altamente tóxico, aconseja evacuar la habitación durante un cuarto de hora como mínimo.
Yo, la verdad, es que no me creo nada de esto. En la habitación donde paso casi todo el día tengo bombillas de bajo consumo y jamás he sentido alguno de estos síntomas que dicen.
Articulo más completo en elmundo.es y en soitu.es.
Me recuerdo mucho a tu post sobre las enfermedades tecnológicas.
Un saludo y gran post