Hoy he cumplido una deuda con el señor Bram Stoker, creador de una de las obras inmortales de la literatura universal: Dracula. No pienso hacer ninguna reseña sobre el libro ya que este título habla por si solo.
Simplemente decir que he podido sentir los aullidos de los lobos, el frio y el viento helado de Transilvania, el ambiente axfisiante del manicomio y sobre todo los penetrantes ojos del Conde.
Al igual que en otra ocasiones, he recojido algunas frases que me han llamado la atención por diferentes motivos:
- Pero, si ella estaba realmente muerta, ¿qué había de malo en que la volviésemos a matar?
- _Haré lo que sea. Mi vida le pertenece; por ella sería capar de dar hasta mi última gota de sangre.
A lo que el profesor contestó con su habitual sentido del humor.
_¡No le pido tanto! ¡Con un poco de su sangre bastará! - Vivimos en un mundo extraño, triste, y lleno de miserias. No obstante, cuando la Reina Risa aparece logra hacernos bailar a todos al son que ella interpreta. Corazones sangrantes, huesos del cementerio, lágrimas que escuecen…todo baila al son de su música solemne. Y créame, es bueno y muy saludable que aparezca de vez en cuando, pues todos nosotros somos como cuerdas muy tensas arrastradas de aquí para allí. Entonces, aparecen las lágrimas y nos templa, hasta que a veces de la tensión nos rompemos. Pero gracias a que aparece de nuevo la risa y acaba con nuestra tensión, permitiendo que sigamos con nuestros quehaceres cotidianos.
- ¿No se le ha pasado nunca por la cabeza que existen cosas que usted es incapaz de comprender y que, a pesar de eso, están ahí? ¿Que algunas personas ven unas cosas que otros ni siquiera sospechan que existen?
- Ahora me enteraré de la otra cara de una autentica historia de amor
Qué casualidad. Justo a mi me dio por ver la película el jueves. Hacía cerca de 5 años que no la veía.
Este es uno de mis libos favoritos, lo leí hace ya unos añitos (en 4º de ESO) y cuanto más lo leo más me gusta. Es cierto que te hace vivir esos ambientes, llega a transmitir el miedo jeje, y ya la forma de escribir impecable… ¡Máximo!