
Llevamos ya algunas semanas de revuelo en las redes al respecto de la polémica “sección segunda” de la ley de economía sostenible que el gobierno ha propuesto para tratar de eliminar las páginas webs con enlaces a descargas de contenidos. Mucho se ha podido leer en internet, redes sociales y blogs, twitter, algunos artículos de prensa… y muy poco, sin embargo, en las televisiones ya sean públicas o privadas enzarzadas en duros debates éticos y sociológicos sobre el resultado de tal o cual operación estética y en análisis exhaustivos de una jugada deportiva.
La citada ley se planteó como un método efectivo para la erradicación de páginas webs de enlaces bajo la consideración de que son “ilegales” por vulnerar los derechos de propiedad intelectual. Al parecer los jueces no estaban de acuerdo con los señores denunciantes desestimando gran parte de las denuncias que se hacían, casi siempre por parte de la SGAE. Los jueces y esta empresa gestora no tienen el mismo concepto de legalidad... ¿Solución? Eliminar a los jueces del proceso y, por absurdo que se vea, lo consiguieron.
Tras el escándalo inicial, las protestas, manifiestos y rasgadura de vestiduras, el gobierno dictaminó que se iba a reformar la ley, la reforma quedó de la siguiente forma:
La comisión dictamina quién incumple la legalidad, la comisión no los jueces, y luego se le pasa la sentencia a un juez para que este dictamine si al cerrar esta página no se está vulnerando el derecho a la libertad de expresión, todo esto habrá de hacerse en menos de cuatro días.
¿Cuatro días? Yo quiero esa gestoría para mi comunidad de vecinos. No sé el resto de los ciudadanos pero ¿cuánto tarda un ayuntamiento, del signo que sea, en pagar un servicio o deuda?. ¿Cuánto tarda un juicio por daños personales? ¿Cuánto tardan en largar al simpático que debe dos años de alquiler?… ya tienen que ser importante estos derechos de autor.
Estos días casi todas las páginas de internet en las que se puede opinar están llenas de comentarios y reflexiones como esta sobre lo irracional de la medida, la mayor parte de ellos de corte político o ideológico, pidiendo que se retire el voto o que se vote a tal o cual partido. Sin duda es una opción muy democrática pero… ¿realmente existen opciones?.
Hace poco leí un artículo curioso, en 2002 el PP aprueba la controvertida LSSI (ley de comercio y seguridad electrónico) y el PSOE pide su retirada por vulnerar los derechos fundamentales y “tratar de controlar el flujo de información de internet”. Ahora que el PSOE está en el poder, es él el que en un intento de camuflarlo, dispone en un anexo de una ley económica el que no solo se regule el flujo de datos, sino que se elimine a los jueces del proceso de cierre de páginas webs. A lo que el partido que está actualmente en la oposición no parece poner trabas ni tener intención alguna de cambiar en el caso de llegar al poder.
El ciudadano, actualmente, está indefenso ante estos abusos y entelequias legales. Si solo hay dos partidos y ninguna representa lo que creen los ciudadanos, ninguno se hace eco de la insatisfacción general que late en la red… ¿quién nos representa?.
Creo firmemente que la solución no pasa por dejar un comentario insultando a nadie o pidiendo “que gobierne la oposición”, ya sea esta oposición o la que había antes que esta que son los que están. Pero bueno, para eso están los blogs… ¿alguna idea?.