Meritocracia frente a democracia
18 Enero, 2010 por admin Publicado en GeneralMis padres una de las cosas que me han enseñado que el esfuerzo y el trabajo es lo que realmente nos hace dueños de nosotros mismos. En un mundo como el de la educación esto debería ser así, no obstante con la democratización de las instituciones se ha primado que es el más válido no el que más sabe de acuerdo a unos criterios sino que el que más vale es el más popular de acuerdo a una mayoria creada.
Esto, aunque parezca chocante es malo para la democracia. Se da a entender que cualquiera por ser popular, aunque sea un desastre en sus acciones tiene derecho a estar en lo alto, a mandar como si supiera.
La democracia se prostituye a valores mal enseñados, y la educación se ve influenciada no por las personas doctas sino por la opinión (equivocada o no) de una mayoría. Mal se enseña la democracia desde las escuelas, es como poner a conducir directamente en carretera a un alumno que no ha dado ni una clase.
Más de una vez he visto imitadores de la Belén Esteban, que con su discurso del populacho y con unica razón los gritos que daba que hacia imponer su voluntad por ser su mensaje más comprensible.
Ni que decir tiene, que una gran inspiración para muchos políticos de Huelva parece que es el Sálvame… a ver cuando se ponen a hacer algo de verdad para mejorar la economía.
P.D.
dedicado a P.R.






7 Responses to “Meritocracia frente a democracia”
Por María Th.- el 18 Enero, 2010
Puede que no a todo el mundo le guste, pero lo cierto es que todos tenemos derecho al sufragio activo y pasivo.
Eso significa que no se requiere ningún tipo de capacidad (ni económica, ni de conocimientos) para votar, o para ser votado.
El problema es que vemos este aspecto como un simple derecho. Pero cualquier derecho conllevaría una obligación.
La obligación no sale del ámbito personal y subjetivo de cada uno. La cuestión es: ¿nos concienciaremos algún día del valor que tiene nuestro voto para poder emitirlo, no solo libre y voluntariamente como garantiza la Constitución, sino además consecuentemente, habiendo estudiado cada opción y habiendo formado nuestra personalidad política al respecto?
Por Fran el 18 Enero, 2010
El problema de Huelva, es que nos encontramos en la España profunda, donde la cultura del colegueo es más importante que la cultura del hacer las cosas bien.
Mala suerte por parte de algunos de nosotros que pensamos de otra manera, ya seamos de una u otra ideología, aunque he de reconocer que yo no soy de ideologías sino de personas que saben hacer las cosas bien.
Por MrPeace el 19 Enero, 2010
Interesante artículo, H.P.F., sin embargo la reflexión tiene un pequeño problema. La meritocracia es un sistema bastante justo, pero para que todo el mundo tenga las mismas oportunidades para demostrar sus méritos ¿no hace falta una democracia que asegure (más o menos :P) esa igualdad?. La meritocracia por si misma solo llevaría a una oligarquía en la que los primeros llegarían por méritos propios y la siguiente generación sería heredera de los méritos de sus padres (los méritos,difíciles de definir, no son tan difíciles de comprar), una pequeña oligarquía.
Por otro lado no sé si entiendo bien a qué te refieres con la “democratización de las instituciones”, sobre todo con relación a la educación.
Por H.P.F. el 19 Enero, 2010
No todo debe somenterse a votación, eso es a lo que me refiero. Será una deformación como técnico, pero si consume menos un portatil de 20w que uno 200w no creo que deba someterse a votación, consume menos y punto.
Pues lo mismo con respecto a los criterios pedagógicos.
Por MrPeace el 20 Enero, 2010
Hombre, por supuesto que no todo debe someterse a votación, es absurdo, y menos en cosas mensurables como el consumo de un portátil. El debate surge cuando hablamos de conceptos, creencias, ética e ideas en general.
Qué es lo que deben aprender los niños es un tema que siempre esta siendo discutido, reformado, contrarreformado y vuelto a reformar, precisamente por que no hay un sistema de medida que pueda decir si éste o aquel es el sistema más efectivo ¿bajo qué términos?, ¿con qué baremo?.
Lo único que tengo claro con esto de la educación es que debería estar prohibido hacer reformas educativas cada vez que hay un cambio político. Un poco de solidez en el sistema, con proyectos que al menos duren doce o trece años, es lo mínimo que se necesita. Aún no se ha implantado la LOGSE cuando quieren poner la LOE y cambia el gobierno y colocan la LEA. A los docentes y los centros no les da tiempo a adaptarse, y no digamos a los alumnos que tienen que sufrir un cambio cada pocos años.
Yo sí estoy de acuerdo con que cambien los criterios pedagógicos, es normal, pero es necesario un consenso con compromiso de continuidad y despolitizar la educación, que no es lo mismo que “desdemocratizarla”.
Y perdona por el tocho, estoy esperando a que se grabe un DVD :P
Saludos!!
Por Takeshi el 20 Enero, 2010
Aquí cada uno tira para su lado…(ahora me toca a mi)
Ocurre lo mismo en la económía. las políticas macroeconómicas han de plantearse a 25 años mínimo.
No se va a ninguna parte con recortes continuos en I+D+i y con partidas que dejan a los investigadores en asquas del cambio político de turno.
El problema es el cortoplacismo. A los políticos sólo les interesan las próximas elecciones, qué importa si endeudas a una sociedad con presupuestos ridículos y gastos desorbitados. Eso lo pagará el que venga detrás. Yo mientras tanto me coloco las medallas:
“mira qué bien, con la que está cayendo y nuestro alcalde nos ha contratado la orquesta más cara, los fuegos de artificio más caros y encima está cambiando el acerado del suelo por otro de distinto color, qué gran gestión…”
Por solp el 6 Febrero, 2010
La meritocracia no es el camino. De hecho puede ser un millon de veces más dañino que la democracia. El camino es levantar al pueblo, no marginarlo. Establecer una nueva oligarquía que determine los méritos de cada persona llevaría de nuevo a la arbitrariedad.
Lo que hay que hacer es acercar la política al pueblo, no alejarlo cada vez más para que se quede en manos de una minoría.
La meritocracia es el nuevo enemigo del pueblo. Hay que adquirir “conciencia de clase”, de lo que está pasando y reaccionar ante ella o puede llevar a consecuencias terribles.