No ha pasado en Huelva, pero puede pasar en cualquier momento. Porqué aquí que nos gusta tanto indignarnos rápidamente copiaríamos el comportamiento.
La protagonista es una menor llamada Najwa Malha que estudia 4º de ESO en un instituto en Pocuelo de Alarcón. En dicho instituto está prohibido el uso de cualquier prenda que cubra el cabello, por cuestiones estéticas y de protocolo. Ya está mal que se prohiba el uso de determinadas vestimentas, que cada uno puede ir vestido como quiera a como quiera, cada uno que transmita con su vestir lo que prenda o no, no se ofende a nadie por eso.
Pero aquí entra el derecho a la libertad religiosa, eso dicen, porque si no lo lleva es que no le dejan expresar su religión… pues un mo*** muy gordo. Esta señorita puede seguir expresando su libertad religiosa con toda su libertad, en su casa en la calle… es como si a mí me prohiben llevar una camiseta del mostruo de espaguetis volador, yo sigo pensando que es más cierto que que exista un dios o dioses… cada uno libremente.
Si lo religioso solo fuera privada y como tal tratado, otro gallo cantaria esta alumna no podría llevar el velo, las niñas del opus no podrían llevar sus cruces con un señor muerto colgando, y claro está yo no podría llevar mi camiseta, y lo vería bien cada uno que haga lo que crea conveniente en su intimidad y en lo privado, que la escuala no es sitio para hacer proselitismo religioso, ni un Ayuntamiento, ni la Diputación… y tampoco está del todo bien que un Alcalde acuda a las procesiones de Semana Santa o inaugure monumento a la Virgen de La Cinta.
P.D. este mes van 3… a la espera de que mis compañeros recuperen su actividad normal en madeinhuelva.