Cuando este mes me llegó a casa la revista Bit la estuve hojeando y ojeando. Me llamó la atención un anuncio que decía que frenar la amenaza zombie es fácil. Os pongo la foto a continuación o aquí en mejor calidad.
1. Huir (o correr muy rápido). Los zombies arrastran los pies, así que hasta el más torpe corre más que ellos. Incluso a paso ligero les dejarás con la lengua fuera. No se trata de una solución definitiva, pero sirve para evitar un ataque inicial.
2. ¡A las barricadas! ¡Que se pare el mundo! Bloquea las puertas con todas las fotocopiadoras, armarios, ordenadores, faxes, estanterías, mesas y sillas que encuentres. Coordina vigilancias, enciende antorchas y vuelve tranquilo a tu puesto de trabajo.
3. Reza para que se haga de día. Normalmente los zombies atacan de noche y suelen huir de la luz del día. Así que no querrás que se te haga de noche en el trabajo; pero si se te hace, mantén encendida una antorcha y sino, bastará con un flexo de escritorio.
4. Hazte con un arma, con cualquier arma. A nadie, incluidos los zombies, le gusta que le peguen, así que con un flexo, una grapadora o incluso con una taza de café los ahuyentarás fácilmente. No puedes matar zombies (principalmente porque ya están muertos), pero puedes atontarlos lo suficiente como para escapar y buscarte un refugio.
5. Ve a la montaña y escóndete en tu refugio lleno de víveres. Muchas empresas importantes construyen en lugares aislados búnkers fuertemente fortificados por si hay riesgo de ataque zombie o ninja. ¿Sabes si tu empresa tiene uno? ¿Habrá menús especiales para
vegetarianos? Pregunta a tu supervisor.