Y adem me pregunto, d qued la postura de la izquierda de no utilizar estas suntuosas fincas ? No s siempre, desde el 2005 las utilizaron y disfrutaron a pesar de sus discursos electorales y demag ahora la usan para arreglar entuertos de su fuerza pol lamentable, NO QUIERO ACOSTUMBRARME A ESTOS ABUSOS Y MUESTRAS DE EXCESOS DE PODER. Hoy siento que el tenis es un gran Deporte por muchos motivos. Ya cerca del medio siglo realmente me siento..

Forzados a usar una jerga demasiado t y a asumir un estilo acartonado, que les impide cargar y besar ni ajenos, codearse con vedetes populares, visitar ancianos, escuchar l comunitarios y patear balones de futbol en las canchas polvorientas de los barrios deprimidos, donde convergen los j sin privilegios, el buen pol mis amigos no llega nunca a seducir al electorado. Cansado de la clase pol tradicional, termina por abstenerse, por votar en blanco o anular su voto. De ese modo la puerta queda abierta para el pol tradicional, que acaba siendo elegido por una minor que hace parte del engranaje de la maquinaria, que sostiene al statu quo de Nunavik a la Patagonia..

Walasiewicz siguió compitiendo, ganando medallas y batiendo récords del mundo, ya con nacionalidad estadounidense y con el cambio de nombre a Stella Walsh. El dilema acabó quedando resuelto casi 50 aos más tarde. En 1980 la mataron en un atraco a un supermercado y la autopsia demostró que era genéticamente un hombre..

Tuvo una importante participaci en la radical campa anticomunista del senador McCarthy. A m tarde renunci a su cargo de Jefe de Estado por el esc de la ilegal interceptaci telef llamado el caso Watergate. Pero «Dick» tuvo tambi su «Martinigate». «No leí cómo formó Boca, pero creo que ni con la reserva puede perder. Metí mil mangos. Vamos! Gol de Banfield!», se entusiasma Federico en un blog de apostadores.

Termina Enero y en la redacci caimos en cuenta de que en todo este a no comentamos ni recomendamos un solo disco. Dispuestos a enmendar la falta y a brindarles una buena excusa para bucear en la red, El Mahoma Social Club les propone un gran disco de un tipo particular. Tan particular es que a 38 a de grabado este album, jam volvi a editar material alguno.

Cuando apenas habíamos empezado a desayunar se unieron a nosotros otros huéspedes. Una pareja de seoras de mediana edad, a las que apenas entendíamos (apenas abrian la boca para hablar) y una pareja joven a los que habíamos visto la noche anterior cenando en el mismo sitio que nosotros. Todos canadienses.