Lo bueno de estas zonas es que dan empleo, sobre todo a mujeres que no tienen otra posibilidad de trabajar. Y Europa. En Guatemala, los trabajadores de las maquilas cobran entre 1 y 2 d por una jornada laboral de 9 o 10 horas que a veces puede prolongarse hasta 18 horas.

Nosotros estaremos ahí, demostrando que se puede hacer una oposición responsable sin renunciar a las reformas que venimos demandando desde hace aos. La buena noticia es que no partimos de cero. Si algo hemos demostrado durante los 16 meses que llevamos trabajando en la Asamblea de Madrid, es que no bajamos la guardia, vigilando comisión tras comisión, pleno tras pleno, a un Gobierno que como el de Rajoy también arrastra demasiados malos hábitos..

Finalmente la fue agarrando la forma de hacer esto que estoy haciendo ahora, escribir boludeces como estas. Y est dando resultado, ahora cuando quiero hacer otra cosa que no sea termino escribiendo. Y fui descubriendo cosas nuevas, como salir a correr, cocino m o que se puede solo escuchar m sin hacer otra cosa, el otro d por ejemplo, me com un salm delicioso y todo el rato que lo com sent el sabor al salm Un buen avance.

Juan Pedro Damiani apareci sorpresivamente esta ma en Los Aromos. Fue a estar junto al plantel en la semana del cl y hablar directamente con los futbolistas y el cuerpo t luego de las dos derrotas y en una semana tan importante, pero tambi a pegar un trancazo. Al recibir la respuesta de que estaba todo en orden, ahora fue hasta el complejo aurinegro con la inquietud de si era necesario irse al Este, en el entendido que significa una erogaci importante y, por qu no, una especie de «premio» para un plantel que no ha respondido deportivamente a las expectativas..

Sobre Toscana, que es lo que te interesa. Yo que tu haria ese viaje sin problema. En esa región las carreteras no son malas, solo es un poco conflictiva la autopista a la altura de Florencia porque suele estar atascada casi siempre. La moda va evolucionando y marcas como Levi’s, Converse o Ray Ban están probando sin demasiado éxito nuevas fórmulas para enganchar a los veinteaeros. No acaban de lograrlo, pero aún tienen tiempo: el que nosotros les concedemos con nuestra fidelidad innegociable. Bajen a un parque con columpios y observen a los padres: por cada zapato, 10 zapatillas; por cada falda de oficina o pantalón de pinzas, 10 vaqueros; por cada persona normal que asume que está anocheciendo, un par de bobos que seguimos con las gafas de sol puestas..