Rakovsky se burla del «marxismo elemental, del popular y demag que se usa para para engatusar a los intelectuales y a las masas. (238) A Marx lo contrataron los Rothschild para que enga a las masas. Rakovsky dice que Marx «se r en la cara de toda la humanidad.» (Griffin, 240).

Por cuestiones ideológicas estoy en contra de la especulación de la vivienda en el sentido de «compro barato, vendo caro» como si de la bolsa se tratase. La vivienda sigue siendo un bien esencial, que se le supone garantizado por la constitución (jajajajaja) y no se debería jugar con ello en el sentido especulador. Es decir, si vienes aquí pensando que te voy a decir cuánto va a subir la vivienda, en qué barrios va a subir más y tu intención es comprar baratito para vender más caro, este manual NO te será de ayuda..

Los museos cierran cuando la gente empieza a salir de sus casas, boicotean la noche de los museos. La calle es una mugre a menos que andemos por Pocitos o Carrasco que seguramente son barrios m iguales que el resto de los barrios iguales a todos no discriminados. Y eso no cambiar venga quien venga, ellos no se dan cuenta de que es una mugre porque viven en los barrios VIP.

Desaf que representa un Ir con capacidad nuclear son m sutiles que la propia posibilidad de un ataque directo, me coment Netanyahu. [.] actores agresivos dentro de Ir podr disparar cohetes y participar en otras actividades terroristas a la vez que tendr cobertura para el uso del material nuclear. [.] En lugar de ser un suceso local, independientemente de lo doloroso que pueda ser, esto se convertir tambi en un acontecimiento de car mundial.

El domingo 2 marzo me presenté con la cédula de mi esposo a retirar su hamburguesa, dado que no pudo ir, en el restaurante del Parque de la Paz. Al llegar a la caja con mis hijas, cada una llevaba un cupón, como lo decía la oferta, pero no recibimos el trato que esperábamos: tuve, primero, problemas para que me dieran la hamburguesa de mi hija menor de edad porque no llevaba cédula y le tuve que ensear hasta una foto del Facebook para demostrar que era mi hija (no obstante, ya le había presentado mi cédula y la de mi esposo que somos sus padres) y de mala gana aceptó darnos la hamburguesa de mi chiquita. Cuando pedí hablar con la encargada, esta seora vino y con un modo grosero me dio la hamburguesa de mi hija, pero la de mi esposo no, y lo peor es que no pude comprar otros productos que pensaba adquirir porque se me ordenó que «diera espacio para los clientes que estaban detrás de mí».